La mentalidad del 1% y la importancia de encontrar un propósito

Este texto está basado en un episodio del podcast La Fórmula que me gustó mucho porque me recordó a uno de los conceptos que habla James Clear en su libro de Hábitos Atómicos (un libro pionero que todos debemos leer en algún momento de la vida). Habla de algo que en Fusion vemos todos los días, pero que no siempre ponemos en palabras: la mentalidad del 1%.

HÁBITOS

Maru Pérez

1/5/20263 min read

Mejorar un 1% cada día, aunque parezca insignificante, genera una acumulación exponencial que te hace casi 37 veces mejor al cabo de un año.Un aumento pequeño y constante se magnifica con el tiempo, resultando en un progreso masivo, similar al interés compuesto en finanzas. Se trata de la fuerza de la mejora continua, donde los resultados se ven a largo plazo, no de cambios drásticos e inmediatos, y se enfoca en la identidad y la constancia sobre la motivación.

Las personas que llegan más lejos no son necesariamente las más motivadas, sino las que desarrollan una forma particular de vincularse con el esfuerzo, el error y la incomodidad. Entienden que el progreso no es lineal, que hay días buenos y días malos, y que aun así vale la pena seguir.

La mentalidad del 1% no hace cosas extraordinarias todo el tiempo. Hace cosas simples, pero las hace de manera constante. Son esfuerzos diarios pequeños, pero en su acumulacion y repeticion diaria te acerca cada vez más a donde queres llegar. Se trata de cómo pensás, cómo decidís y cómo sostenés esas decisiones en el tiempo, incluso cuando no tenés ganas.

Otra idea clave es que esta mentalidad se entrena. No es algo con lo que nacés. Se construye en la repetición de pequeñas decisiones diarias. Yo me di cuenta que a lo largo de todo el 2025 recupere un hábito muy fuerte con la lectura que había perdido en los últimos años y fue gracias a leer (aunque sea) 5 páginas por días. A veces eran más, porque hubo libros que leí en días y otros que me llevaron meses. Pero siempre me tomaba esos 10’ el día para seguir avanzando. Así sucedió con la respiración consciente y con la meditación.

Y acá aparece algo que conecta muchísimo con lo que hacemos en Fusión: el entrenamiento como escuela mental. Entrenar no es solo mover el cuerpo. Es aprender a sostener procesos, a respetar tiempos, a tolerar la frustración, a confiar en que lo que estás haciendo hoy —aunque no se note todavía— está construyendo algo más grande.

Por ejemplo, ir al gimnasio cuando no tenes ganas, por más que no vayas a hacer el entrenamiento completo o a la máxima intensidad (pero vas igual a moverte con el tu nivel de energía a media carga). O cuando surgen imprevistos y tu plan de asistencia ideal se cae, pero no abandonas a cero. Vas los dias que podes.

La mentalidad del 1% no se ve en una clase aislada. Se ve en la constancia, en la paciencia y en el compromiso. Si estás entrenando, si estás volviendo, si estás intentando ordenar hábitos, mejorar tu bienestar o simplemente ser un poco más constante que ayer, ya estás jugando ese juego.

Además, el episodio plantea algo más poderoso aún: las personas que sostienen hábitos en el tiempo no lo hacen porque sean más fuertes, sino porque tienen claridad sobre por qué hacen lo que hacen. Entrenan, estudian, trabajan, descansan o se cuidan porque eso está alineado con la vida que quieren construir.

No es lo mismo entrenar “porque hay que hacerlo” que entrenar porque entendés que ese espacio es parte de tu bienestar, de tu energía diaria, de tu salud futura, de cómo querés sentirte en tu cuerpo y en tu cabeza. Cuando el propósito está claro, la constancia deja de ser una lucha permanente.

Obvio que hay días difíciles.
Obvio que hay cansancio.
Pero el propósito actúa como un ancla: te devuelve al camino cuando la excusa aparece.

El episodio también remarca algo clave: no hace falta tener el propósito de tu vida resuelto.
Alcanza con tener claridad sobre
el próximo paso y por qué vale la pena hacerlo hoy.

Tal vez hoy tu propósito sea:

  • Sentirte mejor en tu cuerpo

  • Tener más energía

  • Ser un ejemplo para alguien

  • Construir una rutina que te ordene

  • O simplemente cumplirte una promesa

Sea cual sea, ese para qué es lo que convierte a la disciplina en algo sostenible. Porque al final, la mentalidad del 1% no se trata de hacer más. Se trata de hacer con sentido. Y eso —como casi todo— también se entrena.